CANARD Á LA MOUTARDE A LO BIPOLAR

Te levantas de la cama y abres la persiana. Entra una luz radiante. Te dices, “hoy preparo un canard á la moutarde de chuparse las falanges”.

Recuerdas tus paseos del verano pasado por el Sena con Judith. La cena íntima en ese restaurante tan cool del barrio del  Marais. Quieres recuperar esa sensación de calidez.

¿Pero con quién? Judith te dejo esa misma noche, no soportaba tus cambios de humor. Decides que odias el pato a la mostaza. El cielo se encapota y decides cambiar el pato por una sopa de ajo. Algo más austero, rápido de preparar, no te sientes con ganas de elaborar  un plato complicado, mucho menos de ponerle amor al fogón.

Uf, no tienes ajo. Ni se te pasa por la cabeza quitarte el pijama y bajar a la frutería. Sinceramente, no te apetece comer nada. Ayer cenaste más de la cuenta. Vuelves a la cama y esperas a la noche. Si el cielo aparece despejado, estrellado, quizás retomes el Canard, esta vez sin mostaza, o no, ya verás.

Como siempre este video de tutoría sensorial te ayudará a transitar por este estado de indecisión necesario para no preparar tu complicado plato favorito.

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