ENSALADILLA MATRIOSKA DECONSTRUIDA

Creo que era en un libro de Belén Gopegui donde aparecía un personaje que buscaba siempre el hueco de las cosas para refugiarse. La idea del hueco siempre me atrajo.

En esta receta buscaremos el hueco de vuestras hortalizas favoritas para meter en ellas los platos soñados, los platos de la infancia, todos los platos que quepan en el no lugar de un vacío.

Ingredientes

Una sandía

Cuatro patatas grandes

2 zanahorias

Un puñado de guisantes

Mayonesa

2 huevos

Elaboración

Cortamos la sandía por la mitad y la vaciamos. Reservamos la pulpa. Pelamos las zanahorias y las patatas. Las ponemos a cocer con los guisantes. Unos quince minutos.

Una vez cocidas las patatas, las partimos por la mitad y con una cucharilla las vaciamos. Con la pulpa de las patatas hacemos unas bolitas y reservamos.

Las zanahorias las cortamos en triángulos escalenos. Los guisantes los dejamos en su estado original.

Quitamos la tapa a la sandía. Dentro metemos las cuatro patatas. Dentro de cada patata introducimos cinco trozos de zanahoria escalena junto con 7 guisantes. Por el borde de la sandía extendemos mayonesa, una fina capa. Colocamos la otra mitad de la sandía tapando el conjunto. Presionamos suavemente. Si la mayonesa se escapa por los bordes utilizamos un trapito para eliminarla.

Ya está lista para servir. De hueco en hueco irás degustando esta divertida ensalada matrioska deconstruida.

¿Y los huevos? ¿Y las pulpas de sandía y patatas? Ya sabéis que la nouvelle cuisine tiene muchos detractores, sobre todo aquellos de estómagos eternamente vacíos. Para los comensales que se queden con un gran hueco en el estómago, echaréis manos de los trucos de la cocina tradicional de nuestras madres y abuelas:

Les preparáis unos huevos fritos acompañados de bolitas de patatas y sandía.

Como siempre un video tutorial para encontrar el hueco.

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