HUERTOS URBANOS, AL RESCATE DE LA SALUD Y LOS JARDINES OLVIDADOS

He de reconocer mi simplismo a la hora de criticar a los yanquis. Una de mis críticas más feroces que saco siempre a relucir es su dieta a base de hamburguesas y alimentos precocinados. Da igual que en el grupo en el que me encuentre estén hablando de cine americano, de economía o política internacional. Yo a dar caña a los lípidos.

Mi simplismo me lleva a tacharlos de simples y gente sin iniciativa. Pero he decidido no caer en tópicos. Como primer paso he empezado a leer. Y dando saltos de blog en blog, me he encontrado con un artículo de opinión de un americano, Darrin Nordhal, que se ha marcado el objetivo de educar a sus compatriotas sobre los alimentos sanos.

En su artículo nos cuenta iniciativas de ciudadanos y de administraciones para sembrar de alimentos saludables sus ciudades. Algunas de ellas salpicadas con retranca:

“…Años antes de que en Seattle hubieran planeado la idea de un bosque de alimentos, los urbanistas de Provo, Utah, plantaron cosechas públicas fuera del Ayuntamiento. Como contaban con un presupuesto limitado para el mantenimiento, las autoridades de la ciudad decidieron que no podían costear la siembra y el mantenimiento de las jardineras que daban la bienvenida a los ciudadanos que acudían al Ayuntamiento. Así, los urbanistas decidieron que cultivarían el terreno ellos mismos. Eligieron sembrar calabazas, pepinos, melones, betabeles, tomates y papas. Su filosofía es simple: ven al Ayuntamiento a pagar tu multa por estacionarte en un lugar prohibido y cuando te vayas, llévate un tomate recién cortado.”

Os adjuntamos el link a este interesante y entretenido artículo.

Yo voy a seguir leyendo.

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