Desayuno continental con manitas de cerdo

A veces al despertar experimentas la sensación de que te has caído por el agujero de la cama, apareciendo en el universo de Alicia y las mil maravillas:

¿ Cómo lo notas ? Hacienda te ha devuelto dinero en la declaración de la renta; al coger una bicimad el velocípedo no se queda sin batería a mitad de cuesta; abres el periódico El País por la sección de noticias de Madrid y te sorprendes con que el periodista Luca Constantini ha escrito un artículo riguroso sobre la política de contratación de contratos menores del Ayuntamiento de Madrid…

Sabes que este atracón de irrealidad no va a durar, que se debe tratar de un efecto de la fase REM del sueño, aún así sigues despierto, siendo consciente de tu cuerpo y sus movimientos.

La siguiente receta funciona como antídoto frente a estos estados alterados de conciencia durante los cuales tenemos la impresión de que todo fluye ordenadamente, que el cosmos se ha confabulado para que un filtro rosa coloree tu mirada de las cosas.

Somos lo que comemos y cómo lo comemos. Este desayuno sensorial te ayudará a regresar del País de las mil maravillas.

Ingredientes

Cinta aislante negra

Un cruasán bueno

Cereales integrales

Margarina

Mermelada ( sabor a gusto )

Café de comercio justo

Leche / bebidas vegetales

Una olla grande

Un ejemplar del País Madrid

Dispón sobre la mesa de la cocina el cruasán abierto por la mitad. Abre la tapa de la margarina y la del tarro de mermelada. Pon el café al fuego. Quita el tapón al cartón de leche o bebida vegetal.

A continuación enrolla cinta aislante negra sobre los dedos de tus dos extremidades superiores. Con las manitas impedidas del movimiento de las falanges intenta untar margarina y mermelada en el cruasán.

¿ Imposible, cierto? El tacto ha quedado reducido, pero comenzarás a notar que tu sentido del olfato se ha desarrollado espectacularmente. Hueles con antelación la escalada del café por el tubo de la cafetera.

Cuando el café haya subido apaga el gas o la vitrocerámica como puedas. Agarra la cafetera y vierte su contenido en la olla grande. Utiliza la capacidad aislante de la cinta de tus manos para no quemarte.

Muerde el cruasán y desde la boca échalo sobre la olla. Con las manitas de cerdo empuja los cereales también hacia la olla.

Coloca la olla en el suelo. No la pongas directamente sobre el parquet o la alfombra, podrías quemarlos. Utiliza el periódico el país como protector de la superficie de contacto entre la olla caliente y el suelo. Intenta que la parte del País sobre la que se apoye la olla sea un artículo de Luca, aguanta muy bien el calor, y no pasa nada si luego no se lee bien el artículo, seco tampoco se entiende.

En postura cuadrúpeda introduce la cabeza en la olla y saborea el desayuno continental.

El día a día de un trabajador suele ser duro, así que mejor empezar entrenado desde por la mañana.

En la siguiente fotografía os mostramos cómo preparar tus manitas de cerdo.

Recetamanitascerdo

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